Superar una entrevista de trabajo ¿Misión imposible?

Encontrar un trabajo no es nada sencillo, cada vez más candidatos y más cualificados, más competencias y más exigencias por parte de los entrevistadores. Un buen curriculum ya no es suficiente, hay que demostrar que se es el mejor para el puesto al que se opta y la entrevista de trabajo es ese gran obstáculo que hay que saltar y en el que la gran mayoría se queda atascado. A veces, muchas, por una mala preparación.

Hay que ver la entrevista como lo que es: la gran oportunidad. Igual que uno se prepara para el gran examen de su carrera, para una oposición, hay que prepararse la entrevista. ¿Cómo? Vamos a verlo.

  • Puntualidad: llegar tarde es uno de los peores errores que se puede cometer. Muestra falta de seriedad de compromiso. Pero llegar media hora antes tampoco da buena impresión, con estar presente unos minutos antes de la hora de la cita es suficiente.
  • Imagen personal: un aspecto descuidado da mala impresión, como lo da arreglarse en exceso, por ejemplo, en el caso de las mujeres no es conveniente abusar de maquillajes marcados ni perfumes fuertes. Vestirse de acuerdo a la imagen del puesto al que se opta es un punto a favor.
  • Lenguaje corporal: el modo en el que se desenvuelve la persona dice mucho de ella. Hay que evitar tocarse contantemente el pelo, gesticular de manera exagerada, huir de la mirada del entrevistador o esconder las manos. Son gestos de nerviosismo que hay que controlar, como hay que controlar un exceso de familiaridad, por mucho que el entrevistador nos invite a ello.
  • Cuidar el curriculum: seguramente cuando llegues a la entrevista el entrevistador ya haya visto el curriculum. Como carta de presentación hay que cuidarlo, pero también hay que conocerlo y dominarlo, es decir, si se ha colado en él una mentira es fácil que una pregunta del entrevistador la destape.
  • Prepararse a conciencia: el curriculum no es todo. Es necesario investigar sobre la empresa y el puesto, demuestra interés. Hay que ser claro y conciso en las contestaciones, demuestra claridad de pensamiento. Y hay que prepararse para toda una serie de preguntas “trampa” que puede hacer el entrevistador. Es necesario saber responder, pero desde la sinceridad. Un pequeño error puede dar al traste con una entrevista que hasta ese momento iba perfectamente.

La entrevista de trabajo es un obstáculo complicado de salvar, seguramente hay muchas que no se logre superar, pero no hay que perder la esperanza. Hay que aprender algo de cada una de ellas, porque en esta cuestión la experiencia también da conocimiento.